Más de 25 años de ejercicio profesional. 13 años de carrera judicial. Intervención inmediata en detenciones, allanamientos, indagatorias, querellas, recursos y nulidades.
Cuando la causa penal empieza, el primer movimiento pesa. Antes de declarar, entregar documentación o intentar “aclarar” los hechos, conviene ordenar la defensa y medir el riesgo.
Quienes llegan al estudio suelen hacerlo en momentos críticos: una denuncia, una detención, una citación judicial, una querella o una causa penal compleja. La confianza se acredita con respuesta, criterio técnico y presencia profesional.
Abogado penalista · CPACF T° 72, F° 505 · Más de 25 años de ejercicio profesional · Fundador de Estudio Ortiz Almonacid & Asociados
Abogado penalista, matriculado en el C.P.A.C.F. T° 72 F° 505, con ejercicio profesional concentrado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y tribunales nacionales y federales.
Se desempeñó durante 13 años en el Poder Judicial y Ministerio Público de la Nación como Jefe de Despacho, Relator de Cámara y Secretario de Cámara ad-hoc, con intervención en más de 500 juicios orales ante tribunales criminales.
Posgrados: Criminología (UNLZ) · Mediación (UBA) · Maestría en Derecho Penal del Mercosur (UBA) · Escuela del Consejo de la Magistratura de la Nación.
Una declaración mal preparada, un plazo perdido o una estrategia improvisada pueden condicionar todo el expediente. Nuestro trabajo es intervenir con rapidez, analizar la prueba, ordenar la defensa y actuar con criterio técnico desde el primer momento.
"En una causa penal no alcanza con estar acompañado.
Hay que estar bien defendido desde el primer acto."
En derecho penal, el primer movimiento suele condicionar todo el expediente. Consultar antes de hablar, entregar documentación o presentarse ante una autoridad no es debilidad: es estrategia.
Toda declaración —aun la más inocente— puede ser utilizada como elemento de prueba. La asistencia letrada previa es un derecho, no un privilegio.
La entrega de documentos sin análisis jurídico previo puede comprometer la defensa o crear evidencia desfavorable.
Una citación no es solo un trámite. Define posición procesal, riesgos concretos y margen de defensa.
Una presentación mal conducida puede transformar una situación controlable en un procesamiento o una imputación más grave.
Son escenarios de urgencia real. La intervención inmediata del defensor puede modificar el curso del procedimiento.
“En una causa penal no alcanza con estar acompañado.
Hay que estar bien defendido desde el primer acto.”
Una defensa penal seria no se construye con frases de impacto. Se construye con experiencia real, lectura técnica del expediente y control estricto de la legalidad de cada acto procesal.
La experiencia de trece años como funcionario judicial —Relator y Secretario—, sumada a más de veinticinco años de ejercicio y más de quinientos juicios, permite conocer desde adentro las exigencias técnicas con las que evalúan jueces, fiscales y cámaras.
El trabajo empieza línea por línea: reconstruir hechos, detectar contradicciones, ubicar omisiones, revisar fechas, pericias, notificaciones y declaraciones. En penal, muchas defensas nacen de una fisura que otros pasaron por alto.
Control estricto de allanamientos, secuestros, declaraciones, pericias, cadena de custodia y medidas cautelares. Cuando la prueba ingresa mal o se violan garantías, la nulidad no es un adorno técnico: puede ser el eje de la defensa.
Selección breve de causas, notas e intervenciones públicas relevantes. La prensa no se usa como adorno: sirve para acreditar trayectoria real en expedientes complejos.
Una muestra breve. Solo intervenciones útiles para acreditar presencia pública y criterio jurídico, sin convertir la página en un archivo de videos.
No se prometen resultados. Se muestra experiencia real: expedientes, audiencias, recursos, querellas, defensas y causas de alta exposición.
El cliente no necesita una lista ornamental de servicios. Necesita saber si el estudio puede intervenir en su problema real, con rapidez y criterio.
Oficinas en el corazón del Barrio de Tribunales, a metros del Palacio de Justicia y de los principales juzgados federales. Accesibilidad por subtes A, B, C y D.
Primero se ordena el caso. Después se decide. En materia penal, la ansiedad del cliente no puede convertirse en improvisación del abogado.
Primer contacto reservado. Escucha del caso, análisis preliminar y evaluación del marco procesal aplicable.
Identificación de hechos, personas involucradas, medidas pendientes, plazos y documentación disponible.
Evaluación técnica del caso. Definición de la estrategia de defensa y del plan de intervención procesal concreto.
Escritos, actos procesales y conducción del caso con comunicación permanente y transparente al cliente.
La primera consulta permite evaluar el riesgo procesal, definir una estrategia inicial y evitar errores que pueden condicionar todo el expediente.
En penal, explicar mal puede ser peor que callar bien.
Antes de actuar, consulte. El primer movimiento puede ordenar o complicar todo el expediente.
Urgencias: detenciones · allanamientos · indagatorias · incomunicaciones
Toda consulta es tratada con reserva profesional. Los honorarios se pautan según la complejidad del caso. La toma de contacto no implica promesa de resultado ni genera obligación de contratación.
La consulta no implica promesa de resultado. La información enviada será tratada con reserva profesional.